Aldo Cortassa, fundador de Cortassa Perfumerías
nació
en Palacios, provincia de Santa Fe en el año 1935. Años
más tarde la familia se traslada a la pujante ciudad de Rafaela,
llena de oportunidades y desafíos, donde a partir de los 14
años Aldo Cortassa comenzó
a trabajar y a forjar su más importante capital: su intuición
y conocimiento del mercado de la perfumería.
En Junio de 1955 decide embarcarse en un ambicioso proyecto: tener
su propio negocio, pero no sólo para él sino para
toda su familia.
En los primeros tiempos Cortassa Perfumerías se configuró
como una empresa netamente mayorista, que comercializaba productos
de higiene y tocador a farmacias, perfumerías y otros minoristas.
La empresa guarda de aquellos comienzos el capital inicial de Aldo
Cortassa: su bicicleta, con la que visitó
a los primeros clientes.
La incorporación de nuevos productos acompañó
las tendencias de mercado y las modas. Las pelucas, los nuevos
colores, los productos que se convirtieron en indispensables y
los que hoy ya ni siquiera recordamos.
En la década del 70, Cortassa Perfumerías lanza
su marca propia: Diego Daniel se convirtió en referente
de la cosmética capilar.
El esfuerzo de Aldo Cortassa se vió acompañado por
toda su familia, que confió en su sueño de crear
y aceptó el desafío de acompañarlo: su esposa
Mabel, su padre, su hermano Raúl, su cuñado... poco
a poco se fue sumando un equipo de trabajo, que hoy cuenta con
70 personas. Más tarde, sus hijos también se contagiaron
de su visión y actualmente la familia Cortassa se encuentra
comprometida en llevar esta realidad hacia el futuro.
Mabel se convirtió en la compañera incansable, asistiendo
a su esposo y a sus hijos, y además como parte activa en
la empresa, proponiendo ideas, ocupándose de todos los detalles,
pero también brindando su fuerza en los momentos de dificultad.
Incalculables horas son las que Mabel dedicó a la empresa...
horas valiosas porque eran robadas al descanso y porque el esfuerzo
siempre era acompañado con amor.
Poco a poco la bicicleta no fue suficiente: de Rafaela y su zona,
la empresa progresivamente fue llegando a las distintas ciudades
del país. Actualmente posee clientes activos en todas las
provincias, incluída la Capital Federal.
El apoyo de los proveedores y la aceptación de los clientes
permitieron concretar los objetivos que con empeño y esfuerzo
perseguía el fundador: desde los primeros 24 clientes del
inicio a los más de 800 que actualmente confían mes
a mes en nosotros... De contar con las más importantes marcas
a nivel nacional e internacional... De continuar con los valores.
A principio de la década del 90 la empresa inicia uno de
sus más importantes momentos de auge: se detecta la oportunidad
de incorporar a la oferta líneas selectivas. Así,
la cosmética y fragancias importadas se incorporan a la
cartera de productos de Cortassa Perfumerías, logrando en
poco tiempo posicionarse como uno de los distribuidores más
importantes del país en este segmento.
En
1996 Cortassa Perfumerías consolida su expansión:
se inaugura la primer sucursal fuera de la ciudad de Rafaela. Desde
entonces Santa Fe se convirtió en una de nuestras más
dinámicas sucursales. A ésta, más tarde, se
sumaron las de San Jorge, Esperanza, Paraná
y Tucumán. Actualmente el crecimiento de la empresa hizo
necesaria la incorporación de departamentos especializados,
para eficientizar la gestión.
No fuimos ajenos a las crisis, tiempos difíciles tocan a
todos los negocios, pero supimos fortalecernos en las dificultades,
siempre buscando nuevas formas de continuar con el sueño
de crecer y teniendo en claro la importancia de Cortassa Perfumerías:
fuente de trabajo para más de 70 familias.
Estos 50 años encuentran a Cortassa Perfumerías
con una trayectoria intachable, una zona de distribución
que cubre todo el país y con 8 sucursales de venta minorista.
Conozca nuestra
Empresa hoy...
Contáctenos
|